viernes, 24 de junio de 2011

MODELO DE MODIFICACIÓN DE LA CONDUCTA

Las bases teóricas del modelo de modificación de la conducta, están fundadas en los principios del conductismo, los cuales ya se han expuesto, y forma parte de un racimo de técnicas y modelos que derivaron de éste.

Este modelo, se centra más en las situaciones específicas que controlan la conducta del problema, que en los factores que propiciaron su desarrollo, es decir, tiene en cuenta la situación inmediata, muchas veces obviando los antecedentes históricos que se reúnen para esta. En el modelo de modificación de la conducta, se pretende justamente eso, el cambio conductual en una situación, a través de técnicas experimentales de estímulo- respuesta.

Estos cambios en las conductas presentes en diferentes situaciones, responden a dos estrategias generales, las que pueden ser usadas de manera conjunta o por separado. La primera de estas, consiste en modificar las conductas del paciente sin cambiar los factores ambientales presentes en el contexto, y la segunda, pretende cambiar los factores del ambiente para modificar la conducta problemática en dicha situación.

Los pasos a seguir en el modelo de modificación de la conducta son los siguientes:
  • Identificar el problema
  • Buscar caminos que faciliten el cambio
  • Analizar las condiciones para controlar el problema conductual y determinar el camino para conseguir el cambio.
  • Establecer el objetivo y plan base de tratamiento, para la modificación de la conducta.
El objetivo principal de este modelo, lo constituye el aumento de conductas deseables, y la disminución de las indeseables, con el fin de elevar la calidad y salud de la vida, lo cual se lleva a cabo a través de métodos de control para la obtención de estos resultados, como son los siguientes:

  1. Métodos de reforzamiento: actúan sobre la probabilidad de cualquier respuesta.
    • Reforzamientos Positivos: a través de la recompensa o estímulo grato, como  por ejemplo: el dinero, el alimento o la atención.
    • Reforzadores Negativos: Trata de eliminar estímulos no placenteros, tales como el dolor, las amenazas o las reprimendas.
  2. Métodos Punitivos: Reducen la posibilidad de cualquier respuesta
    • Presentación de estímulos adversos o no placenteros
    • Supresión de estímulos placenteros o de recompensa
  3. Método de Extinción: Reduce la posibilidad de cualquier respuesta y consiste en la supresión de los reforzadores.

VENTAJAS y DESVENTAJAS DEL MODELO DE MODIFICACIÓN DE LA CONDUCTA

VENTAJAS

  • Esta forma de intervención tiene claro los fines y apunta a los cambios de conducta, cuyos resultados se pueden medir con exactitud.
  • En un tiempo breve resuelve los síntomas graves y agudos de problemas específicos; mientras que en otros modelos se requiere de un tiempo más prolongado.
  • Camino claro, válido y específico, acentuando el aprendizaje social.
  • Objetivo, metódico, científico, organizado, concreto y explícito.

DESVENTAJAS
  • La intervención se basa en técnicas de modificación de la conducta que, para algunos, son incompatibles con los principios de autonomía y libertad, debido a la manipulación y uso del indivíduo, obviando el autocontrol y autodominio.
  • Se polariza la diferencia de los roles y status, entre el profesional y el sujeto, lo que hace que la relación sea poco dinámica y paternalista.
  • El modelo interpreta estrictamente la conducta en relación causa-efecto, sin dejar lugar a los valores, elecciones morales o juicios éticos del hombre.
  • La modificación de la conducta no encaja a veces con determinadas prácticas culturales. La inadaptación puede ser fruto de un proceso de sobrevivencia.


LA TEORÍA CONDUCTISTA

El conductismo, de la mano de Watson, por primera vez concentra su interés en el estudio propio de la conducta, y su relación con el medio, rechazando el interés por la conciencia y la mente. En sus primeros momentos, esta teoría apunta a la aceptación de la validez de los principios del aprendizaje y de la modificación de la conducta, a través del aumento del repertorio de conductas deseables, o la disminución de las contrarias, usando procesos de reforzamiento o castigo heredados del condicionamiento clásico de Pavlov y el operante de Skinner, que entre sus principios y características se establecen las siguientes:
  • Determinismo: descubrimiento de las relaciones entre causas y efectos, para la prevención de determinados fenómenos.
  • Experimentalismo: cada cosa debe someterse a verificación experimental, lo cual derivará en la solución para cada problema.
  • Parcimonia: frente a varias teorías explicativas, el conductista sabrá elegir la menos compleja y la más apropiada, en especial frente la relación ambiente conducta.
  • Operacionismo: para que los conceptos sean validados en la práctica científica, estos deben ser traducibles en operaciones concretas.
  • Ambientalismo: busca en la interacción con el ambiente, la explicación de la conducta de un sujeto en determinada situación.
Aunque esta teoría fue tachada, en sus comienzos, de simplista y mecánica; hoy en día, la revolución conductual pretende dejar de lado la separación y el aislamiento característico de su primera etapa, y aspira a la generación de un paradigma de integración entre los métodos conductista y los no conductista, lo que se reflejaría en un enfoque más amplio y abarcador de la problemática biopsicosocial humana.

miércoles, 22 de junio de 2011

FOBIAS SEXUALES

Las diez fobias sexuales más comunes
Afectan a más personas de las que creemos y el promedio de edad cada día es más bajo, llegando a situarse entre jóvenes de 20 años o incluso menos.

Las fobias sexuales son miedos irracionales que manifiestan algunas personas aunque en realidad no se den cuenta de que es una amenaza real, ya que van mucho más allá del miedo y es un momento de bloqueo total.
El hecho de padecer una fobia sexual no implica que no desees tener relaciones, que tu cuerpo no reaccione ante un estímulo sexual. Por supuesto que esto provoca una gran frustración, aún más acentuada en quien padece una fobia que no le permite desahogar la tensión sexual que su cuerpo sí que siente. Esa frustración suele traducirse en eyaculación precoz en los hombres y en dispareunia en el caso de la mujer (dolor durante la penetración).
Hay muchas mujeres que tienen miedo a ser penetradas y llevan ese miedo hasta tal punto que sienten pánico hasta a colocarse un tampón o ir al ginecólogo. Esta fobia se conoce con el nombre de vaginismo y sólo se da en mujeres.
La venustrafobia es la fobia que tienen los hombres a las mujeres hermosas. Para ellos, enfrentarse a una mujer bella es más que un dolor de cabeza.
Para determinadas personas su miedo está en hablar sobre temas eróticos, es el mayor trauma al que se pueden enfrentar y no tiene nada que ver con la vergüenza. Este miedo recibe el nombre de erotofobia.
Otra de las fobias más comunes es la gimnofobia, que consiste en el miedo a la desnudez propia y ajena. Normalmente tiene un componente claro en la comparación que estas personas realizan entre los cuerpos que les rodean y los cuerpos que tienen idealizados en su mente.
El fetichismo es la parafilia sexual que conlleva el uso de artículos inanimados, tales como ropa o juguetes sexuales para la consecución del placer sexual. No se convierte en fobia hasta que no llega a la obsesión.
Aunque parezca imposible para muchas personas, existe el miedo al sexo tal cual. Las personas que sufren esta patología tienen verdaderos bloqueos en momentos que deberían ser eróticos y agradables. Es la genofobia, uno de los miedos más comunes.
Si antes hacíamos referencia a la fobia más común de las mujeres, no podemos dejar atrás la más común entre los hombres: la medomalacufobia, el pánico ante la idea de perder la erección.
Otra de las fobias masculinas más comunes es la eurotofobia, que es el miedo a los genitales femeninos, tanto que les bloquea y les impide llegar a más en cualquier relación que comiencen.
La versión femenina de la eurotofobia es la falofobia, el pánico por el pene masculino (ya sea verlo o tocarlo).
En realidad, no existe una causa concreta, pero hay investigaciones que hablan de factores genéticos, ambientales e incluso experiencias traumáticas. Padecer una fobia y sentirse inseguro ante la falta de experiencia sexual, o tener miedo de no estar a la altura, no son la misma cosa. Lo segundo se supera con paciencia y práctica, y lo primero suele requerir la intervención de un especialista en Psicología.

viernes, 17 de junio de 2011

UN SÍ A LA VIDA

Por favor, no hablemos de culpables. Es una enfermedad seria en la que subyace un trastorno de conducta alimentaria. A menudo se comenta que son enfermedades "buscadas", pero es una aberración excelsa llegar a pensar que una persona, individuo sano desde el punto de vista psicofísico, pueda desearse e inducirse a sí mismo una patología, de forma intencionada y dolosa.
Es más, ¿quién de nosotros no ha seguido nunca una dieta sin un control por especialistas? Por supuesto, es un grave error que hay que evitar, pues quien juega con fuego puede acabar quemado... Pero, no nos engañemos, no todo el que tontea con la comida desarrolla un TCA, al igual que no todo el que bebe es un alcohólico, ni todo el que fuma es adicto a la nicotina.
La diferencia está en depender o no de dicha conducta, manejar o ser manejado por la situación. Todos tenemos momentos de debilidad, en los que necesitamos UN APOYO, pero ... ¡cuidado!, puede suceder que dicho pilar deje  de ser apoyo para pasar a ser un lastre, una  cadena que nos esclavice y de por vida.
La adición se relaciona estrechamente con la anhedonia, la desmotivación, la pérdida del sentido de la vida. Es pues, la clave del tratamiento, encontrar ese aliciente personalizado que nos motive para tomar las riendas de nuestra vida. Quizás sea ineludible alejar esos duendes, obstáculos, miedos, obsesiones, exabruptos inherentes a todo camino, pero por favor, aspiremos a ser capaces de rehusarlos. Neutralicemos los malos pensamientos con una visión optimista, sensata, trascendental. Preguntémonos: ¿¿¿ASÍ SOMOS FELICES???. Si la respuesta es negativa y sincera, podemos convenir en que algo hay que cambiar. ¡Basta ya de engañarse a uno mismo! ¡Todos tenemos derecho a ser feliz!

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Dos gemelas mantienen un terrible "pacto de anorexia" desde los 11 años

La vida de dos hermanas gemelas, Maria y Katy Campbell, cambió para siempre con solo 11 años cuando escucharon una conversación entre sus padres en la que decían que sus hijas se estaban convirtiendo en mujeres y que pronto hasta ’echarían caderas’. Para la mayoría de la gente, el comentario paterno sería inofensivo pero para las hijas de dos distinguidos escritores significó mucho más. En ese momento, María y Katy decidieron iniciar un pacto siniestro que atormentaría a toda su familia durante dos décadas.



Las dos hermanas no querían echar caderas ni iniciar el período, no querían crecer ni hacerse mayores. En definitiva, no querían aumentar de peso y volumen y, a eso han dedicado los últimos 22 años de su vida. Durante todo ese tiempo, las gemelas han pasado los días entrando y saliendo de clínicas de rehabilitación. Ahora, quieren recuperarse y están decididas a superar la enfermedad. En breve, serán ingresadas durante un largo período de tiempo para hacer frente a una situación con la que ya no pueden más.
"Katy y yo estamos absolutamente hartas de la situación", dice María, que con 33 años mide 1,60 centímetros y pesa cerca de 40 kilos. "Lo he perdido todo debido a esta enfermedad. He perdido mi vida, mi casa, mi pelo, mi trabajo, todo", apunta al diario DailyMail.
Katy, con la misma altura, pero cuyo peso se tambalea peligrosamente por encima de los 30 kilos coincide con su hermana: "No puedo caminar más. Me duele la espalda, los latidos de mi corazón son irregulares, tengo osteoporosis, dolor gástrico crónico y pancreatitis. Estoy en tratamiento con diuréticos, porque mis riñones no funcionan".
En Reino Unido, uno de cada 100 mujeres de entre 15 y 30 sufre anorexia y lo más probable es que los trastornos comiencen en la adolescencia.