Para comprobar cómo las emociones pueden afectar a la neurogénesis en el hipocampo, los autores de este trabajo se centraron en la amígdala basolateral, la región que se encarga de las emociones negativas, como el estrés, la ansiedad y el miedo. Los resultados muestran que la entrada de la amígdala produce en el hipocampo la formación de nuevas neuronas a partir de una población única de células madre neurales. El hallazgo tiene importantes implicaciones para el trastorno de estrés postraumático (TEPT) -caracterizado por la presencia de síntomas derivados de la rememoración excesiva de una situación catastrófica o agente estresante, con las consiguientes actitudes evitativas, hiperactividad simpática, defectos de atención y concentración, ansiedad, irritabilidad- y otros problemas causados por la regulación defectuosa de la memoria emocional.
30/06/2011